miércoles, 29 de enero de 2014

LEY DE LA "SEGURIDAD" CIUDADANA

       El término democracia proviene de los antiguos vocablos griegos δῆμος (dḗmos, que puede traducirse como «pueblo») y κράτος (krátos, que puede traducirse como «poder»). Partiendo de esta definición del modelo de Estado, en el que nos dicen que vivimos, comenzamos a dar nuestra opinión sobre la nueva Ley de Seguridad Ciudadana, la cual ha causado un gran revuelo.

      Consiste esta ley en una represión de la opinión pública mediante gigantescas multas que van desde los 1001 hasta los 600000 euros. Esta cantidad no es asumible para la gran mayoría de los manifestantes, pues quien dispone de esta cantidad no tiene razones para salir a la calle y protestar. Algunos de sus artículos son:

1. Seguridad de los agentes: Será multado todo aquel que insulte, amenace o difunda fotografías que violen la intimidad de los miembros del cuerpo de seguridad del Estado.
2. Escraches: Serán sancionados con hasta 600.000 euros, las manifestaciones en las que se acose al responsable de lo que se denuncia.
3. Deslumbrar con láser: Será también falta grave deslumbrar con estos dispositivos luminosos a conductores de tren, metro y pilotos en general.
4. Manifestaciones: Será falta muy grave tanto las concentraciones no comunicadas ante instituciones del gobierno como las que sean ante infraestructuras críticas. Un grado menos, es decir, será considerado falta grave, el participar en una manifestación con capuchas o accesorios que dificulten la identificación de los participantes.
5. Cacheo e identificación: También se regularán los cacheos e identificación con el objetivo de que no se practique por razón de raza. Los agentes podrán requisar los DNI de la persona que quieran identificar para comprobar si es falso.
6. Vandalismo: Obstaculizar la vía pública con enseres que impidan la circulación normal de vehículos y personas o dañar el material úrbano será falta grave.
7. Conductas violentas o antisociales en las redes sociales: Serán también multadas aquellas personas que publiquen en las redes sociales contenido que genere conductas violentas y contra el orden público  (Para más información : http://www.interior.gob.es/file/65/65379/65379.pdf)

       Si de verdad el objetivo fuera proteger al pueblo, ¿ayudaría esta nueva ley? Artículos como los de los lásers o contra el vandalismo favorecen a todos, pero la prohibición de la libre opinión en forma de manifestaciones o escraches no ayuda a nadie, solo a los dirigentes del Estado que, mediante esta nueva ley, bajo el pretexto de ofrecer seguridad a los ciudadanos, lo único que buscan es mantener el orden público, factor necesario en épocas de revueltas sociales.

       Resulta curioso, por ejemplo, que la multa sea mayor para un manifestante que para un vehículo averiado que impida la circulación. Con las desorbitadas cantidades de dinero con las que se multará a los "delincuentes", solo se pretende recaudar de forma más rápida e imponer una política del miedo en la que no se actúa ante la injusticia por el temor de ser sancionado. Aunque, en el caso de que esta ley realmente previniera las manifestaciones y los escraches, no se habrían producido las manifestaciones radicales que han seguido generándose por toda España, como las surgidas en relación con el barrio de Gamonal de Burgos, cuyos vecinos hicieron una colecta para pagar las multas de los detenidos (más información aquí).

      Además de que siempre existen soluciones imaginativas. Fue el caso de Argentina en 1999: gran parte de la población decidió unirse para viajar a 501km de sus casas frente a la ley que obligaba al voto a todos los ciudadanos, excepto si estabas a 500 km de tu domicilio. O de Nueva York en 2002, cuando su alcalde desempolvó una ley de 1847 que prohibía el uso de cualquier tipo de máscaras durante las manifestaciones, con el fin de poder crear un archivo fotográfico de los manifestantes. Fue entonces cuando surgió la iniciativa "tighty-whities", que es como llaman los americanos a los clásicos calzoncillos blancos, los cuales se empezaron a poner en la cabeza con frases reivindicativas estampadas. Así, no estaban incumpliendo ninguna ley, pues unos calzoncillos no son ningún tipo de máscara.

       Desde aquí no incitamos a la desobediencia, pero hacemos una llamada a la cordura. ¿Está justificada una ley que no modifica la actitud de los ciudadanos sino que simplemente encarece el salir a la calle a protestar? ¿Democracia?
 

2 comentarios:

  1. Un artículo interesante de gran polémica, con buena reflexión y objetiva información. Dependiendo de quién, dónde y como se vean las cosas, la percepción de la realidad puede ser muy distinta: Ley de la Seguridad Ciudadana o Ley de la Seguridad Política.
    Como ciudadana de profesión enfermera, definiría esta Ley como que el gobierno está poniendo el esparadrapo antes de tener herida.
    Buen trabajo!
    Salud y libertad de expresión.
    Angie

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    1. ¡¡Muchas gracias por tu comentario Angie!! Nos alegramos de que te haya gustado el artículo. La situación es muy delicada y se nota, como tu dices, que lo que quieren es crear una Ley de la Seguridad Política. Gracias por comentarnos y sigue leyéndonos :)

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